La seguridad en la antigua Medina de Essaouira constituye actualmente una de las preocupaciones de los habitantes. Los incidentes ocurridos en las arterias principales, así como en los barrios y callejuelas de la antigua Medina, han llevado a habitantes, comerciantes y turistas a dar la voz de alarma, exigiendo medidas de seguridad urgentes para hacer frente a la criminalidad que amenaza el carácter pacífico de la ciudad.
El lunes 11 de noviembre, tres mujeres fueron agredidas en el barrio Sidi Ali Ben Abdellah, considerado uno de los puntos negros en el plano de la seguridad en la antigua Medina.
«Nos es imposible circular por el barrio Sidi Ali Ben Abdellah más allá de las 22:00 horas. Estamos amenazados, intimidados y atacados por delincuentes fuera de control. Sin embargo, nunca hemos dejado de reclamar la intervención de los servicios de seguridad con el fin de restablecer el orden y proteger a los habitantes, que actualmente se sienten abandonados a su suerte», nos declaró un habitante de la antigua Medina.
Sin embargo, los servicios competentes deben desplegar más esfuerzos cuando se trata de la seguridad en la Medina, considerada el principal circuito turístico y patrimonial.
Los observadores explican la regresión de la seguridad en la antigua Medina por la reducción de la plantilla tras el traslado de la policía judicial a las nuevas instalaciones en el barrio El Borj. Desde esa fecha, la policía se conforma con un pequeño puesto custodiado por dos o tres agentes.
«Es mejor exhibir la fuerza que utilizarla. Antes, los coches de las patrullas y de los oficiales de policía estaban presentes en número y de forma permanente en el corazón de la antigua Medina. Por ello, los servicios de seguridad disfrutaban de un buen tiempo de respuesta ante cada incidente o problema. Actualmente, no se puede pedir más a la plantilla reducida desplegada en el lugar, que refleja la escasez de recursos humanos que sufren los servicios de seguridad en Essaouira. Los habitantes deben beneficiarse del derecho a la seguridad y a la libertad de movimiento de día y de noche. Los servicios competentes están llamados a reforzar el dispositivo de seguridad de la ciudad y desplegarlo de forma racional», comenta un actor asociativo.
Proveedor / Fuente : Abdelali khallad, Libération