El Festival Gnaoua de Essaouira, músicas del mundo, cumplió todas sus promesas. Clausurado el 15 de mayo con la nota de esperanza y paz de los aires ghiwanis, amazighs y Gnaouas, este evento internacional ofreció a sus adeptos momentos fuertes, festivos y cálidos.
El Festival Gnaoua de Essaouira, músicas del mundo, cumplió todas sus promesas. Clausurado el 15 de mayo con la nota de esperanza y paz de los aires ghiwanis, amazighs y Gnaouas, este evento internacional ofreció a sus adeptos momentos fuertes, festivos y cálidos. El concierto de clausura fue uno de los más conmovedores y de los más intensos: un homenaje a un maestro por los maestros, un concierto para Tayeb Sadikki por Mohamed Derham, Omar Sayed, Nabil Khaldi y el maâlem Mustapha Baqbou donde retomaron las piezas más bellas de un patrimonio ghiwani, querido por el gran dramaturgo. La mezcla de culturas y géneros tuvo su cuota de magia a lo largo del festival, como las fusiones jazz de Jeff Balard Trio y Maâlem Mohamed Kouyou o incluso la de Maâlem Hassan Boussou con el bajista estadounidense de talento Jamaaladeen Tacuma! Una bella sorpresa en Borj Bab Marrakech, el sábado por la noche, durante un encuentro entre el flamenco moderno de las barcelonesas Las Migas y el ímpetu sincero de aquel que aporta un soplo de frescura a la música popular: Mehdi Nassouli.
La 19.ª edición fue rica en emociones y sorpresas. Los conciertos se sucedieron y nunca fueron iguales entre los dos escenarios al aire libre y los escenarios más íntimos. Hoba Hoba Spirit hizo bailar al escenario Moulay Hassan con un concierto intenso y sincero: el rock popular, la hayha music y sus letras comprometidas resonaron tarde en la noche. El jazz más puro estuvo una vez más presente con el jazzista de Nueva Orleans: Christian Scott. El virtuoso congeló el tiempo en este escenario Moulay Hassan que confirma su estatus de escenario de jazz de los más respetados del mundo. Siempre tan íntegro, el grupo N3irdistan no falló a sus costumbres. Los grupos Blitz The Ambassador, Jaba & Friends, y Songhoy Blues encendieron el escenario de la playa. Hassan Hakmoun y su arte tagnaouite del mundo transportaron al escenario principal antes de que la voz cautivadora del maâlem Hamid El Kasri tomara posesión del escenario Moulay Hassan para un concierto de más de 3 horas! Otra cita que marcó: la de Maâlem Abdeslam Alikane que ofreció un concierto donde el público pudo apreciar el arte de la tagnaouite en todo su esplendor, desde la música, a los colores, pasando por los trajes y las danzas. Esta 19.ª edición estuvo al servicio del arte tagnaouite y de su encuentro con el mundo, a la espera de una 20.ª cita que promete muchas sorpresas, según los organizadores del 29 de junio al 2 de julio de 2017.
Proveedor / Fuente : Le Matin