La Casa del Ciudadano de Essaouira (Dar El Mouwaten) desempeña un papel de primer orden en la lucha contra la precariedad social y económica, lo que aboga a favor de la dinamización de su acción para permitirle estar a la altura de las mutaciones que experimenta la sociedad en diferentes ámbitos.
El desarrollo de las herramientas organizativas y de gestión de este establecimiento, relevo de la Ayuda Nacional para las acciones de proximidad, y su apertura a su entorno, así como el desarrollo de canales de comunicación con los beneficiarios, son acciones necesarias para permitirle elevar sus capacidades de formación y proporcionar prestaciones de calidad a las poblaciones objetivo, según las conclusiones de una jornada de estudio organizada recientemente en la Ciudad de los Alisios.
El número de beneficiarios de las prestaciones de este establecimiento pasó de unos 8.000 en el año 2005 a unos 15.060 en 2012.
La misión principal de este establecimiento, punto de convergencia de ONGs, mujeres, jóvenes y niños, es responder a las necesidades de los ciudadanos en materia de formación, desarrollo de capacidades e integración económica y social, subrayó el delegado provincial de la Ayuda Nacional, Abdelali Maâzouz.
Los compromisos asumidos por la delegación provincial de la Ayuda Nacional en Essaouira, en el marco de un convenio con la sociedad civil, incitan a la coordinación de los esfuerzos con el fin de consolidar y asegurar la perennidad de la acción común en beneficio de las capas sociales desfavorecidas o en situación de precariedad, explicó, señalando que el enfoque de asociación es capaz de permitir reforzar el papel de la Casa del Ciudadano en el seno de su entorno socioeconómico.
Los puntos de secuencia con los programas de la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano (INDH) constituyen articulaciones propicias para la elaboración de proyectos sociales que conciernen especialmente a los centros de acogida y alojamiento, los centros sociales multifuncionales, los internados, los centros de protección social, así como para acciones relacionadas con el refuerzo de las capacidades de las asociaciones que operan en el ámbito de la acción social.
Las asociaciones que trabajan en el espacio de la Casa del Ciudadano ofrecen formaciones en ámbitos tan útiles como variados, como la costura tradicional y moderna, la peluquería, la cocina y la cerámica.
Estas formaciones están destinadas esencialmente a mujeres en situación de precariedad, con el fin de ayudarlas a mejorar su nivel de cualificación e integrarse en el mercado laboral o crear microproyectos generadores de ingresos y salir así del círculo de la vulnerabilidad.
Proveedor / Fuente : MAP, Aujourdhui.ma